Distancias y costo financiero complican a las inversiones

No es ninguna novedad que la Argentina tiene uno de los mejores recursos eólicos a nivel mundial. Tampoco que la falta de infraestructura y la turbulencia de su economía complican su desarrollo. Sin embargo, hasta ahora no se sabía con precisión en qué proporción estos factores perjudican la competitividad de los parques y cómo quedan parados frente al resto de los grandes jugadores globales, algo que fue medido en el último informe de la consultora Economía & Energía.

Según estos datos, cada 500 kilómetros adicionales en la red de transporte equivalen a una disminución del factor de carga de 10 puntos porcentuales. Del mismo modo, una tasa de interés 10 puntos porcentuales más elevada equivale a una disminución del factor de carga de 15 puntos porcentuales.

Para tener una referencia, el factor de carga promedio del país ronda los 48 puntos, un valor que representa el aprovechamiento de la capacidad instalada y que pocos países alcanzan. Por ejemplo, Europa tiene un factor promedio del 22%, Estados Unidos del 36%, Canadá del 30%, China del 23% y el Reino Unido del 29%.

Dentro de la Unión Europea, se destaca el caso de Alemania, que con sólo un 21% de factor de carga agrupa el 7,4% de la capacidad eólica instalada global y el 22% de toda su matriz eléctrica. Otro caso interesante es el de España que con un factor del 25% y una economía mucho más chica que la alemana, acapara el segundo lugar en capacidad instalada mundial con un 3,3% y un 21% de su matriz.

En tercer lugar a nivel mundial se ubica el Reino Unido con un 3,2% de la capacidad eólica instalada y el 25% de su matriz a base de esta tecnología con un 29% de factor de carga. La particularidad de los tres casos es que, a pesar de contar con un recurso mucho peor que el argentino, tienen una gran ventaja logística y financiera.

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