Roberto Carnicer: «El Gasoducto reducirá un quinto la importación de energía»

El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, destacó la finalización del Gasoducto Néstor Kirchner y aseguró que esa obra permitirá reducir la importación de energía.

Según dijo el analista, lo que se viene ahora es el debate por el proyecto de ley sobre inversiones para incentivar la exportación de gas natural en forma de Gas Natural Licuado. “Es imprescindible”, advirtió.

Periodista: ¿Qué significa para el país la puesta en marcha del Gasoducto Néstor Kirchner?

Roberto Carnicer: La obra que se inaugura es imprescindible para abastecer al mercado interno de gas natural, que representará reducir un quinto la importación de energía entre gas y gasoil importado. Es el primer eslabón de la infraestructura necesaria para solucionar la logística de abastecimiento y llegar con gas desde Vaca Muerta a los centros de mayor demanda de Argentina.

P.: ¿Con esta obra se resuelven los problemas de evacuación?

R.C.: Aún falta mucho más: la segunda etapa del Gasoducto Néstor Kirchner, la reversión del gasoducto del Norte para llevar gas de Vaca Muerta hacia el norte, los proyectos de plantas de licuefacción para el GNL, los de monetización de gas para petroquímica, y también los oleoductos de crudo como Oldelval, Trasandino, Vaca Muerta Norte y Vaca Muerta Sur.

P.: El Gasoducto se hizo en solo 10 meses…

R.C.: El gran éxito es el de haber realizado este proyecto en un plazo bastante apretado, dadas las características macroeconómicas del país. La decisión fue tardía porque el sistema y el sentido común así ya antes lo exigían, y fue impulsada en esta oportunidad especialmente por una realidad internacional no prevista que llevó a los precios de gas a los máximos de toda la historia.

P.: ¿Por qué no se hizo antes?

R.C.: La necesidad de este gasoducto, y su expansión eran conocidas desde hace varios años, y tal vez por decisiones políticas no muy entendibles no se llevó a cabo. La ausencia de una planificación con horizontes de tiempo adecuados, genera que la concreción de los proyectos se vean forzados a ser ejecutados por la necesidad extrema de una realidad y no por un convencimiento planificado, además de incurrir en costos mayores.

P.: ¿Qué quiere decir con esto?

R.C.: Aplaudamos la concreción en tiempo y forma del proyecto, pero aprendamos de nuestras equivocaciones. Tengamos la valentía de reconocer que el mecanismo de toma de decisión y ejecución no debe ser promovidos por circunstancias, sino por el análisis objetivo de las necesidades energéticas que la realidad nos interpela. Para ello se necesita generar un plan integral de infraestructura energética para Argentina a partir de los extraordinarios recursos que dispone.

P.: ¿Qué falta ahora?

R.C.: El nuevo proyecto de ley sobre inversiones para incentivar la exportación de gas natural en forma de gas natural licuefaccionado es imprescindible, y muy adecuado para las circunstancias por la que atraviesa nuestro país. Pero hubiera sido, tal vez, más oportuna hace unos pocos años atrás, donde también se reconocía su necesidad. Recordemos los esbozos de ley que fueron atribuidos a (Guillermo) Nielsen en 2020.

P.: ¿Qué implica el nuevo proyecto de ley?

R.C.: Este nuevo proyecto trata de solucionar una problemática autoinfringida que es conocida por todos y que no fue exitosa en décadas pasadas. Están escritas, en los considerandos de la ley, los conceptos de una necesidad imperiosa de ser exportadores de gas, no sólo por lo que eso significa para nuestro país, sino como instrumento para la transición energética mundial. Pero además y lo más valioso es reconocer en la letra escrita la de revertir ciertos comportamientos de la política que minaron nuestro prestigio internacional.

P.: Como por ejemplo…

R.C.: La necesidad de cláusulas de estabilidad regulatoria, por ejemplo, la garantía de transporte y suministro, y autorizaciones de exportación en firme del GNL ‘no se les aplicará, si las hubiera, modificaciones a este proyecto de ley y/o normativa reglamentaria sobre un proyecto aprobado’ y los conceptos donde ‘los contratos de transporte y suministro de gas natural asociados al proyecto no podrán ser afectados por ningún tipo de medidas que establezcan preferencias en la asignación de la producción de hidrocarburos, la interrupción de su suministro y/o transporte, redireccionamientos, o medidas de intervención en las condiciones de su comercialización, sea directa o indirectamente’. Y que los derechos de exportación nulos o bajos según precios de exportación y que haya 50% de libre disponibilidad de las obtenidas en las exportaciones.

P.: ¿Es posible que la ley salga?

R.C.: Argentina no tiene tiempo para perder, requiere planificar para ser efectivos y eficientes, y fomentar las inversiones para ser un gran exportador de energía.

Lea la nota completa en Ámbito.

    Diplomatura en producción de litio