Vaca Muerta: impacto en el mapa energético local e internacional

Roberto Carnicer, Director del Instituto de Energía de la Universidad Austral) Presidente de HUB Energía habló con PE sobre el ADN energético de Argentina en comparación con otros países y planteó los desafíos futuros.

¿El mundo necesita hidrocarburos para satisfacer su demanda energética?

El 82% de la matriz energética Primaria es Crudo (31%), Carbón (27%) y Gas (24%).

Recordemos que además el consumo de energía se triplicó en 50 años, y el carbón sólo bajó del 30 al 29%. O sea que hoy consumimos 3 veces más de carbón que en 1970. El esfuerzo a realizar para lograr el objetivo de emisiones cero es muy grande.

Recordemos que los hidrocarburos no sólo cubren las necesidades de la generación eléctrica, sino que es un insumo para la producción No energética (petroquímica).

Asimismo, la aspiración de la población de los países en desarrollo de alcanzar niveles de vida más altos es todavía el motor para el crecimiento de energía, donde el gas como combustible de transición tiene un rol importante para suplantar al carbón y al petróleo.

El punto de partida para la transición energética según las regiones del mundo es muy diferente y conduce a visiones divergentes sobre el camino a transitar. Para la región europea, el gas es un problema, para Asia Pacífico es una solución.

La proyección de la matriz energética mundial 2050, implicará una mayor participación de las energías limpias desplazando especialmente, al carbón, petróleo y gas en el orden mencionado La inversión y el financiamiento para el desarrollo de los renovables, las baterías, la movilidad eléctrica, las tecnologías en Hidrógeno, que se plantean en los diversos escenarios de emisiones netas cero en todo el mundo será el motor del éxito o el fracaso de la Transición Energética.

Las economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMDE) en general, están orientadas hacia los combustibles fósiles en lugar de la energía limpia, y el acceso a la energía es el tema más crucial para las EMED. Asimismo en aquellos países como el nuestro de grandes recursos hidrocarburíferos, la explotación de sus propios recursos es imprescindible para su desarrollo económicos.

¿Cuál es el ADN energético de Argentina en comparación con otros países y cuáles son los desafíos a nivel internacional y nacional que enfrenta?

Argentina, aunque tiene un ADN de oferta energética muy fuerte en hidrocarburos (86%), no presenta Carbón sino Gas (51%) y Crudo (35%), el resto es Nuclear, Hidráulica y Renovables. El mundo por el contrario en su media presenta un porcentaje similar (82%) de hidrocarburos, pero con 27% de esos 82% en Carbón, con sólo 24% de Gas. Siendo el gas el insumo de los hidrocarburos, menos contaminantes de CO2, la Argentina está muy bien posicionada para la transición energética.

Los desafíos a nivel nacional, es que Argentina necesita aumentar sus inversiones en energía para lograr transformarse en un gran exportador en el sector, concretamente en Gas, e incluso de petróleo. El gran desafió es la producción y exportación neta de emisiones, y por supuesto debe urgentemente solucionar su macroeconomía y recuperar las condiciones de seguridad jurídica, con reglas claras impositivas y económicas estables.

Tiene que haber un consenso ausente de mezquindades políticas, que permitan que Argentina sea previsible. Hay mucha hipocresía y la virulencia en período electoral con uso de verdades a medias (que es la peor mentira) destruye toda la confianza en el país.

El desafío internacional, es como el de cualquier país del mundo, la transición energética y su implementación, con penalidades económicas como por ejemplo los impuestos a ser aplicados por la Comunidad Europea a los productos provenientes de países que no estén comprometidos con la transición.

Este es un desafío que en Argentina ya debemos estar trabajando. A nivel Internacional, Argentina tiene oportunidades más que desafíos.

¿Cómo se espera que evolucione la matriz energética de Argentina en los próximos años y cuáles son los impulsores clave de cambio en este sentido?

Hay que distinguir entre oferta primaria de energía para mercado interno, y oferta primaria para mercado interno y exportación. Claramente la oferta para el mercado interno evolucionará con mayor presencia de renovables, hidráulica, incluso nuclear, y más tardíamente hidrógeno.

Recordemos la potencialidad en energía solar del noroeste argentino (de 6 a 9 Kwh/m3/d) así como de los vientos en la costa que alcanzan los 9 m/s a los 50 m de altura, y/o el potencial hidroeléctrico de 169.000 Gwh/año.

El sector eléctrico es el que va a liderar el cambio en la transición, mayor participación de potencia de renovables, se estima 7000 MW para el 2030, la movilidad eléctrica que podían alcanzar un 2% del parque automotor, y la necesidad de inversiones especialmente en el sistema de transporte eléctrico, permitirá realizar un camino adecuado a nuestro punto de partida energético para lograr el cambio.

Si, en cambio, nos referimos a la oferta total para abastecer tanto al mercado interno y al potencial de exportación, que podrían requerir duplicar sin problema nuestra demanda interna, exigirá un fuerte aumento de producción en gas natural y petróleo, por lo que continuará conteniendo una fuerte presencia hidrocarburífera.

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